Foto: Arne Müseler · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia CommonsEl Bayern produce 4,58 goles esperados, estrella dos palos y se lleva un punto
Sesenta segundos. Eso duró el partido de quien pensaba que en la WWK Arena era un trámite: error de Neuer en la salida, Robin Fellhauer lo aprovecha, 1-0 del Augsburg desde una ocasión que valía 0,398.
Lo que pasó en los noventa minutos siguientes es la razón por la que existe esta sección.
El dominio, en cifras
El Bayern terminó con 4,58 goles esperados contra 1,96. Llevó dieciocho balones al área rival contra seis. Mantuvo un PPDA de 7,3 contra 23,8, es decir, presionó tres veces más intensamente. Tiró veintinueve veces.
Y terminó a dos puntos de la cima en lugar de a cero, porque el partido acabó 2-2.

Harry Kane, 1,78 goles esperados y ningún gol
Aquí es donde la noche se vuelve casi cómica.
Kane tiró ocho veces para 1,78 goles esperados en total, más de lo que produjo el Augsburg entero en los primeros sesenta minutos. En el 13' falló un remate de cabeza de 0,449. En el 49' dio al palo desde 0,544, es decir, desde una posición en la que se marca más de una vez de cada dos. En el 78' le pararon un tiro de 0,489.
Tres ocasiones que juntas valían 1,48 goles: estadísticamente, un gol y medio. Ninguna entró.
En el 82' se sumó también Gnabry, con la ocasión más grande de todo el partido, 0,661, que acabó en el segundo palo de la noche. Dos maderas en treinta y tres minutos, de remates que juntos valían 1,2 goles.
Los dos goles del Bayern los marcaron Saibari en el 55' desde 0,457 y Nathaniel Brown en el 80' desde 0,478. Es decir: el equipo marcó las dos ocasiones de medio gol y falló todas las otras cuatro del mismo valor. No es mala suerte pura, es una noche en la que la moneda cayó siempre del mismo lado.
El Augsburg hizo lo suyo, y además falló el golpe gordo
Cuidado con contarlo como un robo y ya está. El Augsburg marcó dos goles de 0,398 y 0,502: remates serios, no tiros desviados desde treinta metros. Y en el 34' Juma Bah tuvo la ocasión más grande de su equipo, 0,590, enviada fuera a saque de esquina. Con esa dentro, hoy estaríamos escribiendo otro partido.
El punto es otro. El modelo, rejugando este partido mil veces, asigna 2,70 puntos al Bayern y 0,22 al Augsburg. Una diferencia de casi dos puntos y medio respecto al 1-1 de los puntos reales: es la más amplia de toda la jornada, en las cinco ligas.
La paradoja que continúa
Antes del parón habíamos escrito que el Bayern es el equipo que más domina de toda Europa y que en medio de ese dominio había metido un 0-0 en Schalke con veintidós entradas al área contra cero.
Un mes después, la misma historia con otro traje: 4,58 goles esperados, dos palos, dos puntos perdidos. El Bayern ha marcado 16 goles en cinco jornadas de 17,90 producidos, y sigue siendo el equipo con el mejor juego de la liga y con la clasificación que no lo dice: 11 puntos, dos por debajo del Dortmund, que mientras tanto empató 2-2 en casa con el Werder después de producir 2,62 contra 0,85.
En lo más alto de la Bundesliga, en este momento, hay dos equipos que han dejado por el camino casi todo lo que construyeron. Tarde o temprano uno de los dos empezará a cobrar, y la liga cambiará de cara en tres semanas.
T.L.
El veredicto partido a partido está en el Meritometro. Para quien quiere los modelos y no los titulares, está la Nerd Zone.