Foto: Simone Perciballi · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia CommonsFrosinone-Venezia 3-2: el Venezia ha creado más goles esperados que casi toda la Serie A y tiene cero puntos
El veredicto, antes de los números
En el Stirpe el Frosinone ganó 3-2 al Venezia.
Antonio Raimondo marcó en el 21' y en el 39', el primero de cabeza a centro de Anthony Oyono, el segundo con la derecha tras un pase de Patrizio Masini. El Venezia remontó en la segunda parte: John Yeboah en el 66', Richie Sagrado en el 74'. En el 83' Giorgi Kvernadze hizo el tercero.
Tercera derrota en tres jornadas para el Venezia. Tercera victoria en dos semanas para el Frosinone, que llegaba de ganar 3-0 en el campo de la Fiorentina.

El número: 6,15
Son los goles esperados que ha creado el Venezia en tres jornadas de Serie A. Hemos revisado los veinte equipos: solo la Roma (11,45) y el Inter (9,30) han hecho más.
Los goles reales del Venezia son dos. Los puntos, cero.
No es un caso aislado del sábado. Es la tercera vez seguida.
- Primera jornada, en casa ante el Lecce: 3,19 goles esperados contra 2,45, y acabó 0-2 para el Lecce.
- Segunda, en San Siro ante el Milan: ahí no, 0,52 contra 3,22, derrota justa.
- Tercera, en Frosinone: 2,44 contra 1,79, y otros cero puntos.
Sus puntos esperados suman 3,80. Los reales, cero. En nuestra tabla del mérito es la tercera peor diferencia de la Serie A, por detrás de Bolonia y Monza, pero es la única que pertenece a un equipo que juega de verdad: los otros que están a cero puntos — Bolonia, Fiorentina, Genoa — no han creado ni 3,50 goles esperados en todo el campeonato. El Venezia solo tiene casi el doble.

Cómo se movían los equipos
El Venezia es el segundo equipo más agresivo de la Serie A. Su PPDA de temporada es 7,21: solo la Juventus presiona más. En el Stirpe bajó a 4,63, es decir menos de cinco pases concedidos al Frosinone antes de una acción defensiva. Es el registro más agresivo de su temporada.
Ese dato significa algo concreto, y las fuentes tácticas lo explican igual.
La asociación italiana de analistas, en una ficha dedicada al Venezia de Giovanni Stroppa, describe a los tres centrales: su tarea es mantener la línea alta y «aceptan a menudo y de buen grado quedarse uno contra uno en las contras rivales». Los centrocampistas «juegan altos presionando a sus referencias; rara vez juegan o defienden planos». La salida arranca desde los tres de atrás, que buscan a los pies del mediocentro que baja, y el balón largo es la última opción.
La guía de temporada de L'Ultimo Uomo añade el contexto: el Venezia del año pasado fue el equipo que menos centros hizo de toda la Serie B, menos de quince por partido. No es un equipo que tire balones al área. Es un equipo que entra pasando.
El Frosinone de Massimiliano Alvini hace exactamente lo contrario, y lo hace a propósito. De nuevo L'Ultimo Uomo, en la guía de los ciociari: en Serie B eran el segundo equipo con el PPDA más bajo y el antepenúltimo en número de pases jugados — 302 por partido. Un equipo «vertical y agresivo, que buscaba llevar el balón enseguida a los jugadores capaces de marcar diferencias, los extremos». Perdían poquísimos balones en su propio campo porque no jugaban ahí.
Junta las dos cosas y el partido se explica solo. Línea alta del Venezia y uno contra uno aceptado, frente a un equipo que se salta el centro del campo y busca directo a sus bandas.
Dos goles del Frosinone confirman el diseño, y uno lo confirma al pie de la letra. El análisis táctico de la Lega Serie A sobre los ascendidos, publicado el 21 de agosto, aisló una sola cosa del Frosinone: el 4-3-3 está «extremadamente centrado en el eje derecho del campo», donde el lateral Oyono y el extremo Ghedjemis se pasaron el balón más que cualquier otra pareja sobre el césped — diecinueve pases entre ellos en un solo partido — y donde los dos produjeron cuatro centros cada uno.
El primer gol de Raimondo nace de un centro de Oyono. Vale 0,26 goles esperados: no era una gran ocasión, era el movimiento de la casa.
El segundo vale 0,76, el remate más peligroso de todo el partido para el Frosinone. Llega de un pase de Masini, en vertical. El tercero, el de Kvernadze en el 83', vale 0,36 y en nuestra fuente ni siquiera tiene asistencia: es una acción individual.
Tres goles. Tres remates que, sumados, valen 1,38 de los 1,79 goles esperados totales del Frosinone. El Frosinone remató doce veces y marcó con sus tres mejores ocasiones: 0,76, 0,36 y 0,26.
El empate del Venezia es la firma de Stroppa. En el 74' Sagrado marca desde una posición que vale 0,91: con diferencia la ocasión más grande de los noventa minutos. La asistencia es de Antoine Hainaut. Sagrado y Hainaut son los dos carrileros.
En la ficha de los analistas italianos el rol está escrito con precisión: en posesión los carrileros «se colocan incluso por delante de la línea de los centrocampistas, muy abiertos, creando amplitud», «buscan a menudo las superposiciones» y llegan «muchas veces al fondo»; Sagrado en particular es el que busca el uno contra uno, Hainaut por la derecha es más prudente al subir. El 2-2 es exactamente eso: carrilero derecho que conduce hasta la línea de fondo, carrilero izquierdo que llega a rematar.
El primer gol, el de Yeboah en el 66' desde 0,11, llega de un pase de Gianluca Busio. Busio es el capitán, el eje por el que pasa todo: L'Ultimo Uomo lo define como el único pilar superviviente de tres mercados.
Dónde las fuentes no coinciden. La ficha de los analistas retrata al Venezia del 3-5-2 con el que ganó la Serie B. La Lega Serie A, mirando el primer partido oficial de este año, escribe que el equipo «se pareció más a un 3-4-2-1 que al 3-5-2», con Simon Sohm de enganche por detrás del delantero y Busio y Kike Pérez invadiendo la zona de tres cuartos. Quién tiene razón importa menos que lo que dicen ambas: los principios no han cambiado, la disposición sí. Y el sábado los dos mediocentros que los analistas describen como «hábiles en las llegadas» produjeron un gol y una asistencia, mientras que los dos delanteros pagados a veintitrés millones y medio — Akor Adams y Albion Rrahmani — acabaron con cero goles desde 0,45 esperados entre los dos.
También sobre el Frosinone hay una grieta entre las fuentes. L'Ultimo Uomo certifica que en Serie B eran primeros en toques en el área rival: 23,59 por partido. La Lega Serie A, mirando la Copa de Italia, señala lo contrario: 49% de posesión concedida, diecisiete remates recibidos, veintidós faltas, el 60% de los duelos aéreos perdidos.
Los números de la Serie A dicen que tenía razón la segunda. El Frosinone tiene dieciséis entradas al área hechas y treinta y tres concedidas. Treinta y tres es el segundo peor dato del campeonato por detrás del Genoa. El equipo que en Serie B vivía dentro del área rival, en Serie A vive dentro de la suya.
El contexto de temporada
El Frosinone tiene seis puntos con 2,54 esperados. La diferencia es +3,46: la segunda de la Serie A tras la del Atalanta. Seis goles reales desde 4,11 esperados.
No es una condena. Es un aviso, y conviene ser precisos sobre cuánto pesa: entre los equipos con al menos seis puntos, solo el Atalanta tiene una diferencia entre entradas al área hechas y concedidas peor que la del Frosinone.
El Venezia tiene cero puntos con 3,80 esperados. Ha creado más que Juventus, Milan, Nápoles y Como. Ha concedido 7,46 goles esperados, que es mucho — la línea alta uno contra uno se paga — pero no lo suficiente para explicar siete goles encajados en tres partidos.
El punto honesto
Tres jornadas no son una temporada. Una diferencia de +3,46 en tres partidos es una anomalía estadística, no un juicio. Hay equipos que han sostenido diferencias parecidas durante meses, y equipos que las han devuelto en dos semanas. El Frosinone que defiende con treinta y tres entradas al área concedidas es un problema más sólido que la diferencia: eso se ve a simple vista, no hace falta un modelo.
Nuestra lectura, y decimos que es una lectura. El Venezia no nos parece un equipo que falle goles por casualidad. Nos parece un equipo que produce ocasiones medias y no produce ocasiones enormes: el sábado tuvo un solo remate por encima de 0,40 en noventa minutos, y lo marcó. Quince remates para 2,44 goles esperados dan 0,16 por remate. El Frosinone, con tres remates menos, llegó a 0,15 por remate. Son equipos que rematan desde la misma distancia. La diferencia es que el Frosinone metió las tres ocasiones buenas y el Venezia una de dos.
Esto no es un problema de mala suerte. Es un problema de cuántas ocasiones grandes consigues construir. Si el Venezia sigue creando 2 goles esperados por partido, los puntos llegarán. Si sigue creándolos así — muchos remates, pocas ocasiones reales — llegarán más tarde de lo que dice el modelo.
Los minutos los hemos tomado de las crónicas: Triveneto Goal, TuttoFrosinone e Italpress coinciden en los cinco. Nuestra fuente estadística los da todos un minuto antes, como siempre.
La cuenta entre resultados y rendimientos la mantenemos al día en el Meritómetro. Quien quiera los números en crudo, sin el relato alrededor, los encuentra en la Nerd Zone.