Ipswich-Liverpool 0-2: la primera victoria de Iraola llegó en el peor partido de su Liverpool
Foto: James Cracknell · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Análisis

Ipswich-Liverpool 0-2: la primera victoria de Iraola llegó en el peor partido de su Liverpool

En Portman Road no nació una sola ocasión digna de ese nombre: es el único partido de la jornada europea en el que ninguno de los dos equipos produjo un tiro que valiera más de treinta centésimas de gol. Isak marcó dos en tres minutos, desde remates que valían doce y trece centésimas. El Liverpool ganó jugando peor que en los dos partidos que había empatado.

El veredicto, antes de los números

En Portman Road el Liverpool ganó 2-0, dejó la portería a cero por primera vez en la temporada y le dio a Andoni Iraola su primera victoria desde que se sentó en ese banquillo. Cinco puntos en tres jornadas, quinta posición.

Y es el peor partido que el Liverpool ha jugado este año. No "uno de los peores": el peor, y con cierto margen.

Ipswich-Liverpool 0-2: la comparación estadística completa con goles esperados, grandes ocasiones, tiros, tiros a puerta, entradas en área y presión

El partido en el que no pasó nada

Empecemos por el dato que convierte este partido en un caso único del fin de semana.

Ninguno de los dos equipos produjo una sola ocasión que valiera más de 0,30 goles esperados. Ni una. En veinticuatro remates entre ambos, el más peligroso valía 0,13.

De los nueve partidos jugados en Europa entre el 3 y el 5 de septiembre, es el único en el que ocurrió. En todos los demás al menos un equipo llegó delante de la portería en condiciones decentes. Aquí no.

El total de la noche: Ipswich 0,60 goles esperados, Liverpool 0,74. Sumados hacen 1,34, el valor más bajo de la jornada.

¿Y entonces cómo acabó 2-0?

Acabó 2-0 en tres minutos, y con dos remates que prácticamente no valían nada.

Minuto 5, Alexander Isak. Ocasión de 0,12 goles esperados. Se la sirve Gakpo.

Tres minutos después, otra vez Isak. Ocasión de 0,13. Se la sirve otra vez Gakpo.

Dos goles desde 0,25 goles esperados en total. Dicho de otro modo: el Liverpool ganó el partido con la suma de dos cuartos de ocasión, ambas construidas por el mismo hombre, ambas rematadas por el mismo hombre, dentro de los primeros nueve minutos.

Después, durante ochenta y un minutos no pasó prácticamente nada más, y no pasó nada por ninguno de los dos lados. Barcola, el fichaje de ciento veintitrés millones, entró en la segunda parte con el partido ya congelado.

Los tres partidos de Iraola, puestos en fila

Aquí la historia se pone interesante de verdad, porque el Liverpool está haciendo exactamente lo contrario de lo que cabría esperar.

Liverpool, tres partidos de Iraola: goles esperados producidos y concedidos partido a partido

En Newcastle el Liverpool produjo 3,13 goles esperados contra 1,59, es decir el doble que el rival, a domicilio, contra un equipo nada fácil. Empató 2-2.

En Anfield contra el Nottingham Forest produjo 1,28 y concedió 2,88: fue dominado en su propia casa, y quien vio ese partido lo sabe. Empató 2-2.

En Ipswich produjo 0,74, su mínimo de la temporada, en un partido sin una sola ocasión de verdad. Ganó 2-0.

Tres partidos, tres niveles de rendimiento completamente distintos, y el mejor resultado llegó del nivel más bajo. Cinco puntos desde 4,24 puntos esperados: en el conjunto, la cuenta casi cuadra. Es dentro de cada partido donde los números y el marcador están discutiendo.

Qué nos llevamos

Dos lecturas, y las mantenemos separadas porque una es un hecho y la otra es una opinión.

El hecho. El Liverpool de Iraola concede poquísimo cuando gana y muchísimo cuando empata. La señal positiva de anoche no es ofensiva, es defensiva: 0,60 goles esperados concedidos en todo el partido y primera portería a cero de la temporada. Contra el Forest, tres días antes, había concedido 2,88 en casa.

La opinión. Un equipo construido así —con Isak delante y Gakpo sirviéndole— puede permitirse partidos feos, porque los convierte igualmente en puntos. El riesgo es creer que eso es un método. No lo es: dos goles desde 0,25 goles esperados en total no se programan, se agradecen.

¿Y el Ipswich?

Merece una línea, porque el cuadro no es tan negro como dicen los resultados.

El Ipswich tiene tres puntos en tres partidos y esperaba 2,99: es el equipo más "honesto" de la Premier League, aquel cuyo rendimiento coincide al decimal con lo que ha producido. Ningún crédito, ninguna deuda.

El problema no es la mala suerte, es la defensa: veintitrés entradas en área concedidas en tres jornadas y ocho goles encajados. El 5-2 recibido en Old Trafford no fue un accidente, fue coherente.

El punto honesto

Ganar jugando mal no es un defecto. Es un recurso, y es lo que separa a los equipos que llegan al final de los que se quedan por el camino. Quien lea estos números como una condena los está usando mal.

Pero no es repetible. Un ataque que produce 0,74 goles esperados pierde muchas más veces de las que gana, y el Liverpool tuvo en medio a un delantero en tarde perfecta y a un rival que tampoco creó nada.

Y lo que hay que mirar ahora no es a Isak. Es cuánto concede el Liverpool cuando el rival es de verdad. Tres partidos: 1,59, 2,88, 0,60. Si el número de Ipswich se vuelve la norma, este equipo tiene futuro. Si se vuelve la norma el del Forest, no.


Compruébalo tú. En el Meritometro encontrarás el veredicto de cada partido de la Premier League según las ocasiones y no el resultado, y en la Nerd Zone puedes revisar Ipswich-Liverpool tiro a tiro, con el valor de cada remate.