Foto: TaraO · CC BY 2.5 · Wikimedia CommonsTroyes-Estrasburgo 2-6: seis goles con 3,52 esperados, la mayor diferencia de Europa en un solo partido
El veredicto, antes de los números
En el estadio del Aube el Troyes perdió 2-6 con el Estrasburgo, y durante una hora no fue este partido.
Antoine Mille había adelantado al Troyes en el 9'. Después Jacobo Ortega en el 40', Diogo Sousa en el 42', Giovanni Reyna en el 57'. Con 3-1 y media hora por jugar, el Troyes seguía rematando. Luego el derrumbe: Samuel Amo-Ameyaw en el 85' y en el 88', Conrad Harder en el 90'+2. Jeremy Le Douaron marcó el 2-6 en el 90'+5.
Amo-Ameyaw había entrado desde el banquillo.

El número: +2,48
El Estrasburgo marcó seis goles con 3,52 goles esperados. La diferencia es +2,48.
Hemos revisado todos los partidos jugados hasta ahora en las cinco grandes ligas, equipo por equipo. Es la mayor diferencia de todas. Segundo el Inter, cuatro goles con 1,54 esperados ante el Monza; tercero el Werder Bremen.
Cómo ocurrió importa más que la cifra. Sobre los tres primeros goles no hay mucho que decir: 0,53 el empate de Ortega, y el 3-1 de Reyna nace de un remate desviado por Adrien Monfray. Son goles normales.
El final no. Los tres goles de los últimos seis minutos valen, sumados, 0,44 goles esperados. Los dos de Amo-Ameyaw valen 0,09 y 0,10 — desde posiciones así se marca aproximadamente una de cada diez. El de Harder, 0,24.
Tres veces en seis minutos, desde tres situaciones que de media producen menos de medio gol en total.
Cómo se movían los equipos
El primer dato es el que nadie espera al leer el marcador: el Troyes entró al área más veces que el Estrasburgo. Quince entradas contra doce. Remató veintisiete veces contra dieciocho. Produjo 2,65 goles esperados contra 3,52, es decir menos, pero no tanto menos.
El cuadro lo describe también la crónica de Orange Sport: el Troyes mandó en la primera fase, el gol de Mille en el 9' nace de una construcción colectiva, Monfray y Picard crearon más ocasiones y el portero Jorgensen mantuvo en pie al Estrasburgo. Nuestros números lo confirman: el remate de Monfray en el 18', a balón parado, vale 0,51 y es la segunda ocasión más grande del partido para el Troyes.
La clave es qué hace el Estrasburgo con el balón cuando lo recupera.
Hugo Oliveira llegó a Alsacia en verano, tercer entrenador del Estrasburgo en nueve meses. Viene del Famalicão. El análisis más completo de su modelo de juego — el del Football Coaches Lyceum — pone en el centro tres principios: contrapresión agresiva en la ventana de los tres a seis segundos tras la pérdida; «trampas laterales para empujar el juego hacia las bandas, donde la presión se puede aislar»; y en transición ofensiva la orden de identificar enseguida el lado débil y progresar en vertical con el mínimo de pases, aprovechando «los primeros cinco segundos» tras la recuperación.
El sábado ese tercer principio se vio tres veces en seis minutos. Los dos primeros, menos.
Porque es aquí donde las fuentes se contradicen, y la contradicción es la parte interesante.
El Estrasburgo que Europa conocía era un equipo que presionaba. El análisis de London Is Blue sobre el trabajo de Liam Rosenior — el entrenador que llevó al club a la Conference League antes de irse al Chelsea en enero — recoge un PPDA de 11,8, noveno en la Ligue 1, con una distancia media de inicio de presión de 44,3 metros de la portería rival: si hubiera sido un equipo de la Premier League, habría sido segundo solo por detrás del Manchester City. Ocho recuperaciones altas por partido. Cuarto mejor de la Ligue 1 en goles esperados concedidos.
Total Football Analysis, en un texto dedicado a la salida de balón de ese mismo Estrasburgo, describe el resto: portero que recibe del central, pie sobre el balón, espera al delantero rival hasta el contacto físico y solo entonces suelta el pase, para liberar al central que acaba de jugarlo. Provocación deliberada, a la De Zerbi.
Nada de esto se parece al Estrasburgo de ahora. El PPDA de la temporada es 17,26: decimotercero de dieciocho en la Ligue 1. Las entradas al área concedidas en tres jornadas son treinta y dos, frente a veinticuatro hechas. El equipo que concedía menos que casi todos ahora concede casi más que todos.
El modelo de Oliveira, sobre el papel, prevé contrapresión y bloque medio-alto. Los números de tres jornadas dicen bloque bajo y presión tardía. Las dos cosas no encajan, y no tiene sentido fingir que encajan. La lectura más simple — y es una lectura nuestra, no un dato — es que tres partidos son demasiado pocos para que un entrenador nuevo haya puesto su modelo en el campo, y que mientras tanto el Estrasburgo esté ganando con lo que tiene: jóvenes rápidos en transición y una eficacia de cara a puerta que no se puede repetir.
El final del sábado dice exactamente eso. Amo-Ameyaw entró desde el banquillo; Harder es un delantero todavía por pulir. La crónica de Orange lo escribe con palabras casi idénticas a las nuestras: tras el descanso los visitantes pasaron «de una defensa pasiva a una finalización clínica», y los cambios golpearon «una estructura defensiva del Troyes ya vaciada».
El Troyes, por su parte, no jugó mal. Es el recién ascendido que ganó la Ligue 2 con Stéphane Dumont, elegido mejor entrenador de la segunda división francesa en mayo. En tres jornadas tiene veintiséis entradas al área hechas y veinticuatro concedidas: está en positivo, y en la Ligue 1 solo ocho de dieciocho equipos lo están. Tiene cuatro puntos con 3,17 esperados.
Lo que le faltó el sábado fue el remate. Veintisiete remates para 2,65 goles esperados dan 0,098 por remate: menos de una décima de gol por intento. El Estrasburgo, con nueve remates menos en nuestra tabla, llegó a 0,19 por remate. El doble.
Once de los veintisiete remates del Troyes fueron bloqueados por un defensa. Ocho llegaron de córner, y los ocho juntos valen 0,27.
El contexto de temporada
El Estrasburgo tiene seis puntos con 2,73 esperados: +3,28, la tercera diferencia de la Ligue 1 tras Mónaco y Lille. Ocho goles reales desde 5,57 esperados. Siete goles encajados desde 7,95 esperados.
Ese segundo dato cuenta tanto como el primero. No es un equipo que defienda: es un equipo que marca más de lo que crea y encaja más o menos lo que merece. En la primera jornada había perdido 4-0 en Marsella con 0,19 goles esperados, el tercer registro más bajo de las cinco grandes ligas hasta ahora.
El Troyes tiene cuatro puntos, y es el recién ascendido mejor situado de la Ligue 1.
El punto honesto
Hay un agujero en nuestros datos, y lo decimos de entrada. Nuestra tabla de remates contiene cinco goles del Estrasburgo; el Estrasburgo marcó seis. Falta el 2-1 de Diogo Sousa en el 42'. En nuestra fuente aparecen dos remates suyos parados, en el 40' y el 41', el segundo tras rechace, pero ninguno está registrado como gol.
El total del partido — el 3,52 sobre el que está construido este artículo — viene de otro campo del mismo archivo y no se resiente: la suma de los remates individuales se queda en 3,31, es decir 0,21 por debajo. Está dentro del umbral de tolerancia de nuestro control automático, que compara ambas cifras y descarta el partido si la diferencia supera 0,4. El control compara sumas, no cuenta goles. Es el mismo defecto que encontramos hace una semana en Gladbach-Elversberg. Ahora lo conocemos bien.
En consecuencia: los recuentos de remates de la gráfica de arriba están bajos en uno para el Estrasburgo, y el valor en goles esperados del 2-1 no lo publicamos porque no lo tenemos.
La secuencia de goles la hemos verificado en tres fuentes — Maxifoot, Orange Sport y el teletipo recogido por Yahoo Sport — y coinciden en los ocho goleadores y en todos los minutos.
Tres jornadas no son una temporada. El +2,48 del sábado es un número real y un récord real, pero es el récord de un solo partido, y los récords de un solo partido se baten cada semana. Lo que nos interesa seguir no es eso: es si el PPDA del Estrasburgo bajará. Si el modelo de Oliveira es el que describen sus análisis, tiene que bajar. Si no baja antes de octubre, querrá decir que el entrenador ha cambiado de idea, o que la plantilla no es la adecuada para la idea.
La cuenta entre resultados y rendimientos la mantenemos al día en el Meritómetro. Quien quiera los números en crudo, sin el relato alrededor, los encuentra en la Nerd Zone.