Athletic-Atlético 3-0: diecisiete entradas en área y ni un solo tiro que valiera más del 13%
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Análisis

Athletic-Atlético 3-0: diecisiete entradas en área y ni un solo tiro que valiera más del 13%

El Atlético metió el balón dentro de los veinte metros diecisiete veces contra dos. Remató catorce veces. No produjo ni un solo disparo desde una posición que valiera más de trece centésimas de gol: cero grandes ocasiones en noventa minutos. El Athletic construyó tres y las marcó las tres. Es la versión más extrema del defecto que ha atravesado todo el fin de semana europeo.

El veredicto, antes de los números

En San Mamés, ante 48.425 espectadores, el Athletic Club venció 3-0 al Atlético de Madrid con tres goles en una segunda parte espectacular. Es la primera derrota de la temporada para el equipo de Simeone.

El 3-0 parece un dominio. Los datos territoriales dicen exactamente lo contrario. Y el dato que de verdad importa dice una tercera cosa, que es la que lo explica todo.

Athletic Club-Atlético de Madrid 3-0: la comparación estadística completa con goles esperados, grandes ocasiones, tiros, tiros a puerta, entradas en área y presión

Diecisiete a dos, y cero ocasiones

Mirad las dos líneas juntas, porque por separado no significan nada.

Entradas en área: Atlético 17, Athletic 2. Grandes ocasiones: Athletic 3, Atlético 0.

El Atlético completó diecisiete pases dentro de los veinte metros rivales. El Athletic dos. Territorialmente no hubo partido: el equipo de Simeone vivió en el campo del Bilbao.

Y en todos esos noventa minutos, en catorce remates, no produjo un solo tiro desde una posición que valiera más de 0,13 goles esperados. Trece centésimas. Su mejor disparo de la noche salía de un sitio desde el que, de media, se marca trece veces de cada cien.

Suma final: 0,66 goles esperados en todo el partido. Diecisiete veces dentro del área, cero veces delante de la portería.

El Athletic hizo lo contrario

Diez tiros en total. Tres de esos diez eran grandes ocasiones. Las marcó las tres.

Nico Williams, justo al filo del descanso: 0,47. Robert Navarro, dos minutos después de la reanudación: 0,41. Oihan Sancet, en el cierre: 0,52.

Los tres goles valen juntos 1,40 goles esperados, y son los tres remates más pesados que ejecutó el Athletic. Ninguna chiripa, ningún disparo desde treinta metros: tres ocasiones de verdad, tres goles.

Y lo hizo sin el balón y sin presionar: PPDA 21,0, es decir que dejó al Atlético dar veintiún pases antes de ir a molestarlo. Se colocó atrás, cedió el campo, esperó la salida. Luego, en tres minutos a caballo del descanso, cerró el partido.

Es el mismo defecto de todo el fin de semana

Esto no es una rareza aislada de San Mamés. Es la cuarta vez en tres días, y es la más extrema.

Entrar en área no significa crear: entradas en área y grandes ocasiones de los cuatro equipos más territoriales del fin de semana

El Fulham hizo veinticuatro entradas en área contra el Crystal Palace y sacó dos grandes ocasiones. Perdió 3-2.

El Bayern hizo veintidós en Gelsenkirchen y sacó dos. Su mejor tiro valía 0,37. Empató 0-0.

La Roma hizo veinte contra el Atalanta y sacó cinco —la mejor de las cuatro— pero su disparo más peligroso valía 0,37 y le hicieron falta treinta y ocho intentos. Ganó en el 93'.

El Atlético hizo diecisiete y sacó cero. Perdió 3-0.

Cuatro equipos que pasaron el partido dentro del área rival. Un empate, una victoria en el último suspiro, dos derrotas.

El mensaje es uno solo, y vale más que cualquier resultado individual: llevar el balón al área es una condición necesaria, no suficiente. Es el primer paso, no el último. Lo que decide los partidos es lo que pasa después de llegar allí, y ese "después" los modelos territoriales no lo ven.

Qué dice de la temporada de los dos equipos

El Atlético, antes de anoche, era el equipo más territorial de la Liga: treinta y nueve entradas en área en cuatro jornadas. Tiene siete puntos desde 4,69 puntos esperados, es decir que está recogiendo más de lo que produce, y una derrota como la de anoche estaba estadísticamente pendiente.

El problema que cuentan sus números no es la falta de juego: es que ese juego llega al área y ahí se para. Siete goles desde 4,31 esperados en cuatro partidos dicen que hasta ahora lo ha resuelto la calidad de sus delanteros, no la calidad de las ocasiones.

El Athletic es, junto a la Roma, uno de los equipos más honestos que estamos midiendo: seis puntos desde 6,62 puntos esperados, una diferencia de -0,62. Pero con un detalle que merece atención: veintiuna entradas en área hechas contra treinta y seis concedidas en cuatro jornadas. Concede mucho más de lo que produce.

Anoche esa estructura funcionó a la perfección, porque contra un rival que entra en el área sin construir ocasiones, ceder territorio no cuesta nada. Contra quien llega bien al área, costará.

El punto honesto

El Atlético no jugó mal, jugó incompleto. Diecisiete entradas en área son un dato de equipo que manda. Cero grandes ocasiones son un dato de equipo que no termina las jugadas. Las dos cosas conviven y hay que decirlas juntas.

El Athletic no ganó solo a la contra. Convirtió tres ocasiones de tres, y es un rendimiento de cara a puerta que no se repite: si las mismas tres ocasiones aparecen el domingo que viene, la media dice que entra una y media.

Y el 3-0 es más amplio de lo que dicen las ocasiones. Goles esperados 1,78 contra 0,66: el Athletic merecía ganar, no ganar por tres. Quien mire solo el marcador, hoy, está sobrestimando la distancia entre estos dos equipos.


Compruébalo tú. En el Meritometro encontrarás el veredicto de cada partido de la Liga según las ocasiones y no el resultado, y en la Nerd Zone puedes revisar Athletic-Atlético tiro a tiro, con el valor de cada remate.