Inter-Nápoles 3-2: la presión del Inter ha pasado de 12 a 6,9 en tres jornadas. Luego, en el 88', llegó un balón de 0,93
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Análisis

Inter-Nápoles 3-2: la presión del Inter ha pasado de 12 a 6,9 en tres jornadas. Luego, en el 88', llegó un balón de 0,93

En una jornada en la que media Europa marcó desde la nada, el Inter hizo lo más raro de todo: ganó transformando las ocasiones que había construido de verdad. Sus tres goles valen 1,82, y son los tres remates más pesados de su noche. Pero en el 88', con 2-2, Anguissa se encontró delante de la portería con un balón de 0,93 goles esperados. Lo falló.

El veredicto, antes de los números

En San Siro el Inter ganó 3-2 al Nápoles en remontada, con Lautaro Martínez marcando en el 91'. Nueve puntos de nueve, primer puesto.

Fue el mejor partido de la jornada y también uno de los pocos, este fin de semana, en los que el marcador y el campo dijeron lo mismo. Con una excepción enorme, que llega en el minuto 88.

Inter-Nápoles 3-2: la comparación estadística completa con goles esperados, grandes ocasiones, tiros, tiros a puerta, entradas en área y presión

La presión es la historia del partido

Empecemos por aquí, porque es el dato que explica todo lo demás.

El PPDA mide cuántos pases dejas hacer al rival antes de ir a molestarlo. Cuanto más bajo, más presionas. Anoche:

Inter 6,9. Nápoles 20,4.

El Inter fue a buscar al Nápoles después de siete pases. El Nápoles concedió veinte. En un partido entre los dos primeros de la clasificación, es una diferencia de categorías distintas.

Y no es una noche aislada. Es una trayectoria.

La presión jornada a jornada: PPDA de Inter y Nápoles en las tres primeras jornadas

El Inter de Chivu ha presionado más fuerte en cada jornada: 12,0 con el Monza, 9,8 en Cagliari, 6,9 con el Nápoles. El valor de anoche está entre los más agresivos medidos en Europa en esta jornada.

El Nápoles ha hecho el recorrido opuesto: 9,6 en Génova, luego 21,0 con el Como y 20,4 anoche. Lleva tres semanas esperando.

El resultado territorial es coherente: quince entradas en área contra ocho, y veintinueve tiros contra quince.

Y luego el Inter hizo algo rarísimo

Ahora el dato que hace este partido distinto de todos los demás de los que hemos escrito estos días.

Este fin de semana hemos contado al Newcastle remontando con dos goles de 0,08, al Stuttgart marcando cuatro desde 0,51, a la Roma ganando con dos de 0,14. Una jornada entera de goles salidos de la nada.

El Inter no. El Inter marcó sus ocasiones más grandes.

Lautaro, en el 55', tras recuperación y pase atrás de Dimarco: 0,79 goles esperados. La ocasión más grande de su noche. Thuram, en el 81', de cabeza tras centro de Carlos Augusto: 0,31. Lautaro, en el 91', en un córner mal despejado, tras el toque de Akanji: 0,73.

Suma de los tres goles: 1,82. Son los tres remates más pesados que el Inter produjo en noventa minutos, y entraron los tres.

No es suerte, es lo más difícil que existe: construir ocasiones de verdad y luego meterlas. En una jornada de goles imposibles, el Inter ganó de la manera más aburrida y más sólida que hay.

La cuenta global: 3,78 goles esperados contra 2,32, puntos esperados 2,29 contra 0,55.

Pero en el 88' había un balón de 0,93

Y aquí hay que ser honestos hasta el final, porque el partido estuvo a un toque de acabar de otra manera.

Con 2-2, en el 88', Franck Zambo Anguissa se encontró delante de la portería con una ocasión de 0,926 goles esperados. Noventa y tres sobre cien. Es la ocasión más grande fallada en toda la Serie A en esta jornada, y una de las más grandes de la temporada.

La mandó fuera.

Un minuto antes, Neres había fallado una de 0,37. Tres minutos después, Lautaro ganó el partido.

Así que: sí, el Inter mereció. Pero entre el 3-2 y el 2-3 hubo un balón en el que el modelo daba favorito al Nápoles nueve veces de diez. Quien lea los puntos esperados como una sentencia se equivoca de oficio: dicen quién jugó mejor, no qué habría pasado si ese balón entra.

El Nápoles no es el equipo de sus tres puntos

Merece un párrafo serio, porque la lectura fácil ("el Nápoles de Allegri no juega") es errónea y los números la desmienten.

Tres jornadas: tres puntos desde 3,84 puntos esperados. Una diferencia de -0,84, es decir que el Nápoles está recogiendo un poco menos de lo que vale, no mucho menos.

Y sobre todo: treinta y nueve entradas en área en tres partidos. Es el segundo dato de la Serie A, solo por detrás de las cuarenta y ocho de la Roma. Este Nápoles llega al área rival, y mucho.

El problema está al otro lado: treinta y dos entradas en área concedidas y cinco goles encajados en tres jornadas. Allegri, después, no esquivó la cuestión: "pagamos demasiados errores, hemos encajado cinco goles en dos partidos".

Anoche el Nápoles produjo 2,32 goles esperados en San Siro contra el equipo que más presiona del campeonato. No es el número de un equipo en crisis. Es el número de un equipo que pierde 3-2 partidos así.

El punto honesto

El Inter ganó de la manera correcta, y merece la pena decirlo alto. En una jornada en la que los goles llegaron desde posiciones imposibles casi en todas partes, el Inter transformó sus tres mejores ocasiones. Es la única forma de ganar que se repite.

La presión a 6,9 hay que mirarla con atención, en ambas direcciones. Es el motor de este Inter, pero también es una carga atlética que en septiembre se aguanta y en diciembre se verá. El informe de Inter.it señala que tras la pausa de hidratación del 25' la intensidad había bajado: el partido lo reabrieron los cambios, no los titulares.

Y al Nápoles hay que volver a mirarlo dentro de un mes. Con estas entradas en área y esta producción ofensiva, tres puntos en tres jornadas es menos de lo que ha mostrado. Si arregla la fase defensiva, sube solo.


Compruébalo tú. En el Meritometro encontrarás el veredicto de cada partido de esta jornada según las ocasiones y no el resultado, y en la Nerd Zone puedes revisar Inter-Nápoles tiro a tiro, con el valor de cada remate.